#14 Activismo digital en tiempos de cólera

Cada acción tiene consecuencias.

Cuando decimos que todo cambio parte por casa, hablamos de una invitación a tomar, sin miedos, las riendas de nuestra vida y nuestras decisiones.

Cuando nos cuestionamos la casa en la queremos vivir, los materiales a usar y el impacto de estos en el ambiente y nuestra salud, lo que verdaderamente estamos haciendo es “ser conscientes” de un problema, el cual sabemos que podemos cambiar.

Cada una de nuestras acciones tiene consecuencias, lo sabemos racionalmente aunque muchas veces no nos damos cuenta del impacto de ellas.

Cada compra que realizamos, cada aplicación que decidimos utilizar es un voto. Al elegir algo, el mensaje (la consecuencia) a eso que apoyamos es: ok cuenta conmigo, yo apruebo lo que haces.

Tú, al igual que los más de 7.500 suscriptores que están leyendo mis boletines cada semana, estás apoyando mi trabajo, al suscribirte me dijiste: Igma, sigue adelante, yo te apoyo.

¡Aprovecho de darte las gracias por ello!

Pues bien, hoy no quiero hablar de casas saludables, quiero hablarte del poder y la responsabilidad que tenemos al momento de elegir y apoyar tal o cual cosa.

La gente está cabreada, eso se huele y huele mal.

En algunos países más que en otros, pero hay un descontento generalizado, una especie de cansancio que da paso a que muchos oportunistas (sobre todo políticos) se auto-proclamen mensajeros del cambio.

En mi opinión la crisis radica justamente en la consciencia: en la falta de consciencia. No somos realmente conscientes de lo que hacemos, de nuestros actos y sobre todo de las consecuencias de lo que hacemos.

Encarar una crisis requiere calma, reflexión, y tener la capacidad de sentarse a discutir con la honestidad de poder cambiar nuestro punto de vista si los argumentos de otros/as son más válidos que los nuestros.

Las reacciones violentas ante una crisis me parecen la forma más primitiva, triste y poco creativa de abordar un problema. La idea de tirarlo todo abajo para construir algo nuevo es un tanto ingenua e irresponsable.

Si lo piensas bien o lees un poco de historia siempre hemos tenidos crisis y a pesar de todas ellas, el mundo está mejor hoy que hace 120 años.

Sin duda que hay problemas y hay cosas inaceptables el dia de hoy, pero no olvides cómo vivían tus abuelos, como se trataba a las mujeres y a los/as niños/as décadas atrás y tantas otras cosas más.

Cada lugar es distinto me dirás… Sí, lo acepto, pero si levantamos la cabeza y vemos el todo, querámoslo o no estamos mejor que antes, con pandemia y todo.

Activismo digital en tiempos de cólera

El avance tecnológico trae beneficios y nuevos problemas.

Son problemas nuevos porque hay vacíos legales y porque estamos en presencia de sistemas y plataformas que nunca antes habíamos tenidos.

La protección de datos y de nuestra privacidad es el gran tema el dia de hoy y no me cabe duda que cuando miremos atrás, 20 años después, será inaceptable lo que hoy en día aceptamos que suceda con nuestros datos y privacidad. ¿A cambio de qué me pregunto?

Sí, porque de algún modo, lo veas o no, tu y yo aceptamos que esto suceda, damos nuestro voto para que esto suceda.

¿Te has puesto a pensar qué pasaría si dejáramos de usar Facebook, si dejamos de ir a comprar y comer esa bazofia a MacDonald’s? Pues las cosas cambiarían, ellos cambiarían, no les quedaría otra opción que cambiar.

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo» Eduardo Galeano.

15 mayo 2021: Whatsapp nos obliga a entregarles nuestros datos a Facebook

Todos los usuarios que no demos su visto bueno a la nueva política de privacidad de la aplicación Whatsapp tendremos funcionalidades limitadas durante un tiempo y después de 3 meses nos quedaremos sin servicio.

No podremos recibir llamadas ni notificaciones entrantes y WhatsApp dejará de enviar mensajes y llamadas a nuestro teléfono.

Así de cabrones se pusieron…

Y está bien, el negocio es de ellos y pueden hacer lo que quieran. La pregunta es ¿Qué haremos nosotros, qué harás tú, qué haré yo?

Y claro, el tema tiene que ver con la privacidad, con nuestros datos.

Aceptar estos nuevos términos de privacidad supone aceptar que Whastapp comparta determinados datos con Facebook, dueña del servicio de mensajería. Y que a su vez Facebook pueda hacer negocio con ellos.

Quienes vivan en la Unión Europea están más protegidos por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) el cual impide que se compartan los datos con Facebook.

Pero, aun así, quienes no acepten la nueva actualización, aunque se encuentren en la UE, comenzarán a partir del día 15 a tener un servicio limitado.

Los que no vivimos en la Unión Europea estamos más desprotegidos.

¿Entonces qué hacemos?

Signal es una buena alternativa

Yo dejo a Whatsapp o más bien ellos me dejarán a mi al no aceptar su nueva política de privacidad.

Y el argumento de que todos mis contactos usan whatsapp la verdad que poco me importa. Me quedo sin amigos/as, sin mamá, qué más dá… (Me puse cabrón yo ahora).

Hace tiempo descubrí Signal.

No es una aplicación muy popular (aún) pero si lees conversaciones o artículos sobre privacidad en comunicaciones es muy posible que siempre acabe mencionada.

Signal utiliza un protocolo de cifrado de extremo a extremo llamado Open Whispers Systems para todas las comunicaciones, lo que quiere decir que los mensajes salen de tu móvil ya cifrados, y sólo se descifran cuando llegan al móvil del receptor. De esta manera, si alguien los intercepta por el camino, no podrá leerlos.

Otra de las grandes ventajas de Signal es que es de código abierto.

Esto quiere decir que Signal es una aplicación con un funcionamiento transparente, y que cualquier desarrollador puede mirar su código en busca de trampas o errores.

De hecho, el que cualquiera pueda mirar el código de la aplicación o de sus códigos criptográficos es lo que hace a Signal más segura, ya que se crea una comunidad de desarrolladores que colabora en buscar posibles errores y proponer soluciones y mejoras para la aplicación. 

Más allá de los importantísimos protocolos técnicos (que poco se yo de eso) lo que más valoro de Signal es el hecho de que es gestionada por una fundación sin ánimo de lucro.

Signal no es propiedad de una gran empresa de tecnología. En su lugar, Signal es desarrollada por una fundación y se financia con donaciones. Utiliza el mismo modelo que wikipedia.

En Facebook sucede lo contrario: la compañía se ha convertido en un gigante gracias a procesar datos de los usuarios y transformarlos en información de interés para que los anunciantes lleguen a su público deseado.

Signal está disponible para Android, iPhone y iPad. También hay una versión de escritorio para Windows, Mac y Linux. Para unirte, todo lo que necesitas es un número de teléfono. Es gratis.

Como todo, este tema no está libre de polémicas, dimes y diretes y todo lo que te puedas imaginar… Te invito a informarte y ser consciente de tus decisiones.

Por lo pronto, puedes descargar signal desde aquí >

¿Y tú qué vas hacer, te quedas usando whatsapp o te cambias a Signal? Anímate a compartir tu opinión sobre estos temas en los comentarios.

Si eres un “paria digital”, bien por ti, es una opción. Yo no lo soy.

Uso herramientas digitales para mi trabajo, no reniego de ellas y sigo y confío en la gente que ha hecho, hace y seguirá haciendo bien las cosas.

Contra viento y marea.