#19 Radiaciones electromagnéticas y sus efectos en la salud

Teléfonos móviles, wi-fi, antenas y otras tecnologías.

Las personas nos encontramos expuestas de forma natural a campos electromagnéticos como por ejemplo la radiación solar o el magnetismo inherente al planeta.

Pero también estamso expuestos/as de manera artificial debido a todos los dispositivos eléctricos.

La radiación electromagnética es una forma de energía procedente de la interacción entre partículas cargadas eléctricamente. Se propaga en forma de onda y define un área denominada campo electromagnético.

Las radiaciones electromagnéticas se clasifican en dos tipos:

  1. Radiaciones ionizantes: Se abe que eeste tipo de radiaciones pueden tener consecuencias para las células, como es el caso de los rayos X, los radionucleidos o las radiaciones nucleares.

  2. Radiaciones no ionizantes: En este espectro se incluyen los rayos ultravioletas, la luz visible, las microondas, la radiofrecuencia y las frecuencias extremadamente bajas.

Las fuentes más importantes radiaciones no ionizantes son los teléfonos móviles e inalámbricos, las antenas de telefonía, las redes Wi-Fi, las líneas eléctricas, las ondas de radio y la televisión y los electrodomésticos.

Por otro lado, el espectro electromagnético es la representación del conjunto de todas las olas electromagnéticas conocidas al Universo.

El intervalo del espectro electromagnético varía desde los campos estáticos a 0 Hz hasta los rayos gamma, que tienen una frecuencia superior a los 1019 Hz.

Las radiaciones no ionizantes pueden ceder suficiente energía para interactuar con los sistemas biológicos y producir diferentes efectos, algunos de los cuales son beneficiosos y fundamentales para la vida (ej. fotoquímica de las plantas) pero otros también pueden ser perjudiciales.

La frecuencia de las radiaciones electromagnéticas, medida en hertz (Hz), se utiliza como referencia para evaluar las posibles repercusiones sobre la salud. Los campos eléctricos se miden en voltios por metro (V/m) y los campos magnéticos en teslas (T).

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Riesgos y algunos efectos en la salud

La siguiente información ha sido extraída de la publicación de “Cuadernos de la Buena Praxis, número 30: El medio ambiente y la salud”. Editada por el Centro de Estudios Colegiales, del colegio oficial de médicos de Barcelona.

Puedes descargar el documento en su totalidad desde aquí. y revisar en detalles los estudios científicos y publicaciones citadas en el artículo.

Las radiaciones no ionizantes tienen un efecto térmico que eleva la temperatura de los tejidos y un efecto no térmico que podría producir daños celulares a largo plazo.

El estudio en humanos es muy complicado por la gran cantidad de factores que pueden intervenir, por razones éticas y por la latencia de determinados efectos, pero algunos hechos, como los efectos descritos en animales, nos pueden servir de alerta.

Un ejemplo es la desaparición de las abejas de los “ambientes contaminados elec- tromagnéticamente” que se está estudiando en Austria, India o Alemania.

En todos los casos parece que las microondas alteran su sistema de orientación y aumentan su estrés y agresividad. Estos hechos, si bien no se pueden trasladar al ser humano, tienen repercusión en el ámbito ecológico y pueden servir para dudar de su inocuidad.

Efectos relacionados con el cáncer.

Los estudios actuales sobre los efectos del teléfono móvil (y el teléfono fijo inalámbrico) indican que el uso prolongado du-rante diez años o más puede incrementar el riesgo de tumores cerebrales (gliomas y neuromas del acústico).

Existe discrepancia sobre la rotundidad con que se puede hacer esta afirmación, así que mientras unos lo exponen como una evidencia y dan cifras que indican que el riesgo se multiplica por dos, otros lo hacen con más precaución, explicando la necesidad de más estudios.

Otros estudios afirman que las personas que residen varios años cerca de alguna de estas antenas tienen un riesgo 4,15 veces superior de incrementar la incidencia de cáncer.

La exposición a frecuencias extremadamente bajas (ELF, por sus siglas en ingles) por parte de mujeres en su lugar de trabajo puede ser un factor de riesgo de sufrir cáncer de mama (exposición a largo plazo a 1 mT y superiores).

Los motivos biológicos por los que las ondas electromagnéticas pueden inducir cáncer también están en estudio.

Algunos autores proponen que la alteración del ión calcio debido a la exposición a radiofrecuencia podría activar los oncógenos, aunque también explican que es necesaria una predisposición genética.

Otros dicen que la exposición crónica a las ondas de los teléfonos móviles puede romper el ADN de las células y actuar como una antena fractal (para el rango de frecuencias extremadamente bajas y radiofrecuencia).

Efectos en el ámbito celular

Niveles muy bajos de frecuencias extremadamente bajas y radiofrecuencia pueden causar la producción de proteínas del estrés y estrés oxidativo en células cultivadas in vitro (incluso en niveles por debajo de los límites de seguridad actuales).

Esto significa que la célula reconoce estas exposiciones como nocivas. Si incrementa la energía de radiofrecuencia se rompen las cadenas de ADN y esto puede perturbar la recombinación de la frecuencia de reparación del ADN.

Por otro lado, un “estudio in vivo” en humanos concluye que la exposición a radiación de móviles podría afectar la expresión de proteínas de la piel.

Electrosensibilidad

Hay personas que por proximidad con las antenas de telefonía u otros campos electromagnéticos presentan una sintomatología que se denomina electrosensi- bilidad o “síndrome microondas”.

Presentan síntomas como cefaleas, insomnio, vértigo, alteraciones visuales, desórdenes de la piel, tendencia depresiva, fatiga crónica, alergias, dificultad de concentración y pérdida de apetito.

Algunos síntomas pueden ser debidos a que el exceso de iones positivos en el aire que respiramos (en gran parte consecuencia de la exposición continuada a radiaciones electromagnéticas) que puede alterar el equilibrio eléctrico de la sangre.

Efectos sobre el sistema reproductor

En el caso de las mujeres, las microondas de baja frecuencia pueden dañar el ADN mitocondrial de los folículos de los ovarios, de manera que las mutaciones pueden pasar a la descendencia.

En el caso de los hombres, los móviles podrían afectar negativamente la calidad del esperma puesto que pueden disminuir la motilidad, la morfología, la viabilidad y el número de espermatozoides y provocar carcinogénesis testicular e infertilidad, a pesar de que otros artículos no hallan datos consistentes que permitan establecer una relación causal.

Efectos sobre el sistema inmunológico

Existen evidencias sustanciales de que las frecuencias extremadamente bajas (ELF) y la radiofrecuencia pueden causar reacciones inflamatorias, alergia y cambios en la función inmune.

Otro estudio que valoraba extracciones de sangre de una población situada bajo una línea de tensión de 50 kV halló que había parámetros inmunológicos anormales.

En trabajos in vitro se ha demostrado que las células del sistema inmunológico pueden resultar dañadas y las defensas alteradas cuando son irradiadas.

También se han observado daños en el ADN de los linfocitos y la presencia de micronúcleos que se traducen en lesiones a los cromosomas.

Efectos en niñas y niños

Uno de los efectos sobre el que parece haber más consenso es que la exposición a frecuencias extremadamente bajas (ELF) puede causar leucemia infantil.

Un estudio demuestra que la exposición residencial a campos magnéticos iguales o superiores a 0,4 μT incrementa un 100% el riesgo de desarrollar leucemias agudas infantiles, respecto a exposiciones menores a 0,1 μT.

En niños diagnosticados de leucemia, los que están más expuestos a ELF tienen peores resultados. Además, hay evidencias de que otros cánceres infantiles pueden ser causados por la exposición a frecuencias extremadamente bajas.

En relación con el sistema nervioso de los niños, los campos electromagnéticos de los móviles tienen efecto sobre las respuestas cerebrales mientras desarrollan procesos cognitivos.

Respecto al teléfono móvil, un estudio indica que su uso (o el del teléfono inalám- brico) incrementa el riesgo de glioma en toda la población, pero añade que este riesgo es más elevado en individuos que empiezan a usar el teléfono antes de los veinte años.

Otro punto de mucha importancia es el efecto durante la gestación.

Un estudio relaciona la exposición a campos electromagnéticos de las madres embarazadas con una mayor incidencia de asma en sus hijos. Además, se ha asociado la exposición prenatal a teléfonos móviles con alteraciones del com- portamiento como la hiperactividad o los desórdenes emocionales.

¿Cuales son los límites de exposición?

Uno de los temas más controvertidos respecto al efecto de los campos elec- tromagnéticos son los niveles máximos de exposición recomendados para evitar problemas de salud.

Los límites oficiales tienen en cuenta sólo los efectos térmicos de los campos electromagnéticos que provocan un calentamiento de los tejidos.

Algunos científicos consideran insuficientes estos niveles ya que los posibles efectos no térmicos (que no han podido ser del todo demostrados) se podrían dar con intensidades más bajas y tampoco consideran los efectos a largo plazo.

No existe una unificación de criterios en el ámbito internacional respecto a la contaminación por radiaciones electromagnéticas.

Actualmente los límites recomendados más aceptados son los publicados en 1998 por la ICNIRP (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection), una organización no gubernamental reconocida por la OMS.

Recomendaciones y buenas prácticas

Sobre la base de los estudios realizados hasta ahora respecto al impacto sobre la salud de las radiaciones electromagnéticas, en mayo de 2011 la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo hizo, entre otras, las siguientes recomen- daciones a sus estados miembros:

  • Reducir al máximo la exposición a campos electromagnéticos.

  • Reconsiderar los niveles de la ICNIRP (International Comission on Non-Ionizing Radiation Protection) y aplicar los niveles más bajos para cubrir los efectos tér- micos y no térmicos y su impacto sobre la salud.

  • Realizar campañas de información dirigidas sobre todo a niños y jóvenes.

  • Proteger a los electrosensibles y crear zonas libres de radiaciones en la medida de lo posible.

  • Prestar atención a los teléfonos inalámbricos y a los monitores de bebés.

  • Regular el uso del móvil en la escuela y apostar por la conexión a Internet con cable.

  • Acordar nuevos emplazamientos de antenas de telefonía entre gobiernos, resi- dentes y asociaciones.

Wi-Fi

  • Sustituir las redes Wi-Fi por cables de fibra óptica.

  • Evitar las áreas con Wi-Fi.

  • Tenerlo apagado cuando no se utiliza.

Teléfono móvil e inalámbrico

  • Usarlo lo menos posible y utilizar líneas de cable siempre que sea posible.

  • No utilizar el móvil como despertador.

  • Apagar el móvil cuando no se utiliza.

  • No acercar el móvil a la oreja hasta que se haya establecido la comunicación, ya que en el momento de establecer conexión emite con más fuerza.

  • Utilizar auriculares, función altavoz o manos libres cuando se habla por el móvil.

  • No llevar el móvil en el bolsillo de los pantalones.

  • No hablar por el móvil siempre por el mismo lado de la cabeza.

  • Modular la amplitud de la frecuencia del móvil.

  • Escribir un SMS en lugar de llamar, si es posible.

Antenas de telefonía

  • Compartir una misma antena entre varias operadoras de telefonía.

  • Aumentar la distancia respecto a las viviendas.

  • No situarlas a menos de 300 metros de escuelas y hospitales.

Aparatos eléctricos

  • Evitar situar la torre del ordenador y sistemas de alimentación bajo las piernas.

  • Utilizar pantallas de televisión y de ordenadores de LCD y evitar las de plasma.

  • Mantener el dormitorio libre de aparatos eléctricos.

  • Desenchufar los aparatos eléctricos cuando no se utilicen.

Seguro has escuchado hablar de la tecnología móvil 5G, la cual aumentará de manera significativa la exposición a campos electromagnéticos en diversos lugares.

Un tema polémico y no exento de grandes intereses corporativos creados, poca investigación sobre sus efectos en la salud de las persona y el ambiente, falsas noticias y confusión en la opinión pública.

Lo recomendable, quizás, más allá de leer distintas fuentes sobre una noticia acerca de este tema (y otros) es ir siempre a las investigaciones científicas y contrastarlas.

Es importante saber que es posible medir, remediar y tomar acciones en casa en caso de estar sobre-expuestos a campos electromagnéticos.